Pausa en tres pasos

¿Tienes un mal día en el trabajo? ¿Te sientes estresado en este momento? ¿necesitas un respiro? Regálate una pausa en tres pasos que te ayudará a bajar tus niveles de estrés. No te llevará más de cinco minutos, y a cambio tendrás un momento de calma muy reparador.

Para ello, vamos a ir cerrando suavemente los ojos y vamos tomando consciencia de lo que te está pasando ahora mismo, en éste mismo instante. Primer paso: presta atención a los pensamientos que están discurriendo por tu mente. Toma nota de ellos y valóralos como lo que son, meros acontecimientos mentales. 

Ahora haz lo mismo con tus emociones, ¿qué estás sintiendo en este momento? ¿sientes más de una emoción? ¿cuáles son las emociones dominantes? Si lo deseas puedes darles nombre a las emociones que estás experimentando. Trata de no juzgarlas, únicamente reconociendo lo que estás sintiendo. Toma también consciencia de las sensaciones corporales que tienes ahora, ¿que sientes? ¿dónde lo sientes? Únicamente nota lo que sientes, sea lo que sea.

Recuerda que estás tomando consciencia de lo que te está ocurriendo, aquí y ahora. Y que ésta toma de consciencia te ayudará a salir del piloto automático.

Segundo paso: Concentra tu atención y dirígela a tu respiración. Notando las sensaciones corporales de tu propia respiración. Sintiendo la inhalación, como el aire entra y llena tus pulmones, y sintiendo la exhalación, como el aire sale y vacía tus pulmones, Nota cada inhalación y cada exhalación. Ascenso y descenso. Momento a momento, lentamente, suavemente. Tu respiración es una ayuda, es un ancla para permanecer en el momento presente. Si lo deseas puedes contar respiraciones. Puedes permanecer en este paso tanto tiempo como necesites.

O si lo prefieres, puedes ir al tercer paso: deja que tu conciencia se expanda. Además de ser consciente de tu respiración, toma consciencia del cuerpo como un todo. Siente la totalidad de tu cuerpo como si respirases a través de él. Como si el que estuviera respirando es tu cuerpo entero como una sola cosa. Y deja estar a las sensaciones que tengas, sean las que sean, agradables o desagradables.

Permite que tu conciencia se expanda. Tómate tu tiempo y deja que las cosas sean tal y como son. Finalmente, cuando consideres, permite que tus ojos se abran lentamente, y retoma la actividad que estabas haciendo anteriormente, con la intención de mantener éste estado de conciencia que tienes ahora.

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