La Pirámide de Dilts (Tercera Parte)

QUINTO NIVEL: LA IDENTIDAD

Nuestra identidad, lo que somos, es un conglomerado de lo que hacemos, como lo hacemos, del por qué y para que lo hacemos. En otras palabras, nuestra identidad es la suma de nuestras conductas, capacidades, creencias y valores.

Todos tenemos un sentimiento sobre nosotros mismos, y eso es la identidad. Y tiene mucha importancia porque tener un conflicto al identificarnos a nosotros mismos podría llevarnos a vivir la vida de otros.

Este hecho se observa a menudo en el mundo laboral. En el desempeño de nuestro cargo, puede que estemos tomando decisiones, no sobre nuestros valores, sino sobre los valores de la empresa para la que trabajamos.

También tiene su importancia el que nos valoremos a nosotros mismos como una personalidad estresada. El origen de nuestros problemas de estrés no estaría únicamente en nuestro puesto de trabajo, ni tampoco en nuestro jefe, ni en nuestra forma de trabajar, ni en lo que creemos… estaría en lo que somos.

Este nivel pone de relieve la importancia de saber bien quién eres, de conocerte lo suficiente y saber cuál es tu papel o rol dentro de tu empresa, en el desempeño de tu trabajo.

Este nivel responde a la pregunta ¿quién soy?

SEXTO NIVEL: EL NIVEL SISTÉMICO

Este nivel es el más abstracto de todos. Se le llama también nivel transpersonal, y es el nivel que representa nuestra conexión con un sistema mayor que nosotros mismos. No somos seres aislados, somos seres sociales. Como individuos, formamos parte de una sociedad, de una comunidad, de un país…

Todos somos parte de un sistema en el que nuestras acciones tienen un impacto en los demás.
En este nivel, como en los anteriores, también se pueden dar conflictos. Pero la resolución de estos conflictos en el nivel sistémico están fuera del área de la de la gestión del estrés.

En este nivel se responde a la pregunta de ¿quién más?

Vistos todos los niveles de la pirámide queda poner en valor su utilidad. Y es que, desde el punto de vista del coaching, la pirámide de Dilts nos sirve de punto de partida para encuadrar el problema.

La premisa será siempre indagar, hacer preguntas, en un nivel superior respecto a donde se encuentra el problema. Por ejemplo, desde el punto de vista de la gestión del estrés, si el problema está en el comportamiento, deberemos de trabajar en las capacidades, o si fuera necesario, en niveles superiores de la pirámide, como, por ejemplo, las creencias.

También es muy útil el efecto cascada ya comentado. Trabajamos de arriba hacia abajo en la pirámide. Y es que cuanto más arriba trabajemos en la pirámide más grado de influencia se tiene en el individuo y mejores serán los resultados obtenidos.

Por último, todo plan de acción que planteemos para resolver un problema de estrés debe de ser revisado desde cada uno de los niveles. De esta forma lo que se busca es alinear todos los niveles al objetivo deseado.

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