
Robert Dilts es uno de los mayores desarrolladores de la Programación Neurolingüistica. Pese a no ser uno de sus fundadores, se le considera uno de sus mayores impulsores con aportaciones tan valiosas como la pirámide de los niveles lógicos que vamos a ver aquí.
Básicamente se trata de una pirámide de seis niveles. Estos niveles están ordenados jerárquicamente e interrelacionados entre sí.
En este caso vamos a ver la pirámide en relación con el mundo laboral. Y sobre todo exploraremos la correspondencia que guardan estos niveles con distintas situaciones de estrés que se pueden dar en el trabajo.
Los niveles son los siguientes:
PRIMER NIVEL: EL ENTORNO
El entorno es el nivel más bajo de la pirámide y engloba a los espacios físicos y también a las personas con las que nos relacionamos. En el mundo laboral, el entorno englobaría el tiempo dedicado al trabajo (horario), el lugar de trabajo (espacio físico) y los compañeros de trabajo (personas).
El entorno respondería a las preguntas ¿Cuándo Trabajo? ¿Dónde Trabajo? ¿Con quién Trabajo?
Si aplicáramos los niveles lógicos a otra situación, como, por ejemplo, la familia, cambiaría el lugar (hogar), las personas (marido/esposa, hijos, etc.) y el tiempo (tiempo dedicado a la familia). El entorno en este caso sería distinto, pero las preguntas serían las mismas, puesto que el entorno siempre va a responder a las preguntas ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Con quién?
De todos los niveles de la pirámide, el entorno es el más fácil de modificar. Pongamos el caso de una persona que sufre estrés laboral porque trabaja demasiadas horas. Bastaría con reducir el número de horas que se trabajan al día para bajar los niveles de estrés (cambiar el horario de trabajo).
En otras ocasiones puede que el estrés tenga su origen en el lugar de trabajo. En este caso, sería suficiente con cambiar el lugar de trabajo actual por uno más agradable y menos estresante.
Aunque lo que suele ser más común es que el estrés lo provoquen las relaciones con el resto de las personas del entorno, bien sea el jefe, o bien sean los compañeros. Bastaría con cambiar de jefe, o de compañeros de trabajo para resolver los problemas de estrés.
Estos cambios pueden ser muy fáciles aparentemente, pero en muchos casos no está en la mano del empleado el poder cambiar de lugar de trabajo o de compañeros, o de jefe. Ni tampoco podríamos reducir el número de horas de la jornada. Por lo que para solucionar el problema de estrés deberemos de hacer cambios en niveles más altos de la pirámide.
También se pueden dar otras circunstancias. En muchas ocasiones, hay personas que optan por cambiar de trabajo porque tienen mala relación con los compañeros, o porque el jefe les angustia. De esta forma, cambiando el entorno, aparentemente se habría resuelto el problema. Desgraciadamente son muchas las ocasiones en las que cambiar de empresa no es la solución. Y es bastante probable que acabemos trabajando en otra empresa en la que también tengamos largas jornadas de trabajo, o bien, encontremos también aquí un compañero incomodo o un jefe desagradable.
Si no es posible cambiar el entorno, o un cambio de entorno no ha resuelto los problemas de estrés, la solución la tendremos que buscar en otros niveles más altos de la pirámide.
SEGUNDO NIVEL: LA CONDUCTA
En un sentido amplio, las conductas engloban a todos los actos que hacemos para relacionarnos con los demás.
En nuestro caso, del mundo laboral, las conductas serían las acciones que habitualmente hacemos en el trabajo. Como, por ejemplo, redactar un informe, organizar una reunión, atender las llamadas de los clientes, etc. Las conductas, también llamadas comportamiento, serán distintas en función del trabajo que desempeñemos. Por ejemplo, las conductas de un médico serán muy diferentes a las de un sastre.
En este nivel, los problemas de estrés tienen un origen distinto al del nivel anterior. Se da el caso de mucha gente que trabaja en un buen entorno laboral, tiene buena relación con sus compañeros y jefes, y tiene un horario adecuado y flexible, y sin embargo se encuentra insatisfecho con su empleo. Puede que, incluso contando con un entorno favorable padezca de estrés laboral. ¿Por qué? Su problema no es el entorno, su problema son todas aquellas cosas que hace cada día en el trabajo y que le desagradan.
¿La solución pasaría por cambiar de trabajo? Habría que ver cada caso, pero desde mi punto de vista no sería necesario. Deberíamos averiguar cuáles son los actos que le provocan esa sensación de desagrado y porque la provocan.
Los cambios que se puedan producir en el primer y segundo nivel (entorno / conducta) se denominan cambios correctivos. Es decir, corrigen cosas que no funcionan, pero puede que no sean la verdadera solución al problema. Si los cambios en el entorno o en la conducta no producen el efecto deseado, o no son la verdadera solución al problema de estrés, deberemos de ascender a niveles más altos de la pirámide.
Una particularidad de esta pirámide es que un cambio en un nivel inferior puede o no provocar cambios en los niveles superiores. Pero cualquier cambio en un nivel superior siempre provoca cambios en los niveles inferiores. Siempre se va a producir un efecto cascada.
Un cambio en el entorno puede provocar un cambio en mi conducta. Pero si cambio mi conducta, siempre va a provocar un cambio en mi entorno.
Este nivel responde a la pregunta ¿Qué hago en mi trabajo?